Pediatria

La pediatria es la especialidad médica que estudia al niño y sus enfermedades. El término procede del griego paidos (niño) e iatrea (curación), pero su contenido es mucho mayor que la curación de las enfermedades de los niños, ya que la pediatría estudia tanto al niño sano como al enfermo.

 

¿Cansados de ir con sus hijos a Urgencias porque enferma MUCHO?

¿Cansados de dar antibióticos por infecciones de repetición?

¿Cansados de que sus hijos tengan Bronquitis de repetición con nebulizadores cada vez que se acatarran?

¿Preocupados por ver a sus hijos con brotes de dermatitis atópica?

¿Les gustaría ver mejorar de la alergia y asma a sus hijos?

 

 

 

PEDIATRIA TRADICIONAL MÁS PREVENTIVA

LA SOLUCION ES LA PREDIATRÍA TRADICIONAL UNIDA A LA PEDIATRÍA BIOLOGICA:

OLIGOTERAPIA

HOMEOPATIA

HOMOXICOLOGIA

MEDICINA ORTOMOLECULAR

dr Carlos Reyero en el bloque de Pediatria

 

Colaborador

www.pediatriabasica.com

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Cronológicamente, la pediatría abarca desde el nacimiento hasta la adolescencia. Dentro de ella se distinguen varios periodos: recién nacido (primeras cuatro semanas), lactante (1-12 meses de vida), preescolar (1-6 años), escolar (6-12 años) y adolescente (12-18 años).

Uno de los aspectos más importantes del desarrollo durante la edad preescolar es el movimiento y la acción.

Entre los 2 y 6 años, los niños realizan mucha actividad física, están continuamente en movimiento y parece que no tienen un momento de descanso. Poco a poco van adquiriendo habilidades que les permiten correr, saltar y trepar.

Esta etapa es muy importante ya que los niños necesitan aprender a moverse por sí mismos y adquirir autonomía, lo que contribuirá al aumento de la autoestima y a la adquisición de habilidades posteriores.

La familia puede participar compartiendo el tiempo libre con actividades como ir al parque, al campo o montar en bici. Intentar dejar al niño en casa y que esté quieto no será posible más que un tiempo breve y puede llevar a enfados tanto de los padres como de los propios niños. Los adultos pueden en ocasiones participar en sus juegos, lo que contribuye a fortalecer los lazos, aunque es mejor esperar a que el niño lo desee y de esa manera no entorpecer su imaginación.

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